Consejos de antaño, perdieron o mantienen su valor?

MEDIEVAL b

Días atrás, viaje a pasar las Fiestas en otro país. Allí, organizamos una amigable reunión con ex colegas (ya casi todos retirados) los que, cada uno en su especialidad, supieron ser “exitosos”. Recuerdos, anécdotas, etc fueron los temas de la mesa.
Nostálgicamente, se me ocurrió preguntarles sí -en la medida en que recordaran- podrían darme “tips” sobre las actitudes que, en otras épocas, significaron potenciadores de la carrera laboral. O sea, aquellos “hábitos” antiguos, que -a juicio de cada uno- fueron positivos a su éxito.

He aquí alguno de los aportes:

Hacer oír su voz, al menos una vez, en cada reunión.

¿A cuántas reuniones asiste usted cada mes? Apuesto a que son demasiadas como para llevar la cuenta. Y ¿en cuántas de esas reuniones puede, con honestidad, decir que hizo algún aporte? Si permanece callado, es casi como no estar. Peor aún, si hace su aporte después de la reunión –en el pasillo, a la salida o entre sus compañeros–, de hecho está quitando autoridad al propósito de la misma.
Tal vez considere que no tiene nada para aportar, o se siente intimidado por otros miembros de la reunión, pero la única manera de superar esos amagos de modestia es empezando a hablar. El saber que va a expresar aunque sea un concepto en cada reunión lo va a hacer escuchar con más atención, si es que va a ofrecer una opinión o hacer una pregunta.
Una vez que empiece a contribuir de manera significativa a los acontecimientos y decisiones de cada día, aumentará su credibilidad. Pasará a ser alguien a quien los demás acuden… y escuchan. Esto será de particular importancia si usted pertenece a una minoría dentro del grupo. Por ejemplo, las investigaciones han demostrado que, en un ámbito predominantemente masculino, los hombres tienden a hablar más fuerte que las mujeres. Después a la larga se le atribuyen sus ideas a algún otro, en especial si ellas no se hacen escuchar con la suficiente frecuencia o no toman la palabra el tiempo necesario como para expresar o vender sus conceptos.

Obtener visibilidad y construir credibilidad con iniciativas.

Si usted tiene una posición gerencial, póngase a la altura de los acontecimientos y proponga algo nuevo. Tal vez exista algún proceso obsoleto que tiene que ser puesto a punto; o algún tema ríspido relacionado con el personal que requiere encarar una reformulación de políticas, o una medida de mejora en la calidad que habría que crear sí o sí.
Si su función es la de asesor independiente (un especialista sin personal a cargo), hágase valer y forme parte de algún proyecto que mejore algún producto o servicio. Relaciónese con colegas de otras áreas y colabore para trabajar mejor entre los distintos departamentos.
Independientemente de su cargo o función, póngase de pie y ofrézcase para liderar algún proyecto de mejora, ya sea en su propia área o en algo que esté por fuera de su perfil de tareas, como por ejemplo recomendar un nuevo sistema de pedido de insumos para oficina.

Hablar delante de un grupo, de vez en cuando.

No tiene por qué ser un grupo grande, pero hablar en frente de cualquier grupo es una de las mejores maneras de reforzar la carrera laboral. Lo pueden invitar a hablar frente a su propio grupo, para que comparta lo que aprendió en alguna conferencia a la que haya asistido. O tal vez pueda hablar en una reunión departamental para informar acerca de la actualización de algún proyecto. A lo mejor puede hacerse ver en una reunión profesional con gente que viene de afuera, presentando al orador o anunciando proyectos por venir. Cualquiera sea la ocasión que se le presente para hablar, reforzará su confianza.
Si usted es un gerente o un alto ejecutivo, las presentaciones forman parte de su trabajo. Si no está satisfecho con su propio desempeño, ¿por qué no hace algo al respecto? Es sumamente importante para su credibilidad y no tiene sentido erosionar su propia reputación. Tome la decisión de obtener feedback y trabajar con algún colega que se desempeñe con eficiencia, a fin de perfeccionar sus puntos débiles y su manera de expresarse. Es muy recomendable obtener coaching profesional para llevar su desempeño a un nivel mucho más eficiente.

Piense el nombre de cinco personas, a las que acudiría en caso de perder su empleo.

¿Le cuesta pensar en alguien? Fíjese a su alrededor… ¿cuántos de sus familiares y amistades fueron sorprendidos al perder su trabajo? Nunca se les ocurrió que les iba a pasar a ellos, pero así fue!!! Despierte!!! Cultive contactos mucho antes de necesitarlos. Empiece por pensar como si estuviese desempleado. ¿A quién conoce en su especialidad que tenga una buena reputación y esté bien conectado? Si llamara a un ex jefe, ¿le presentaría a otras personas y le daría una buena referencia? Si usted decidiera lanzar su propio negocio, ¿cuenta con contactos que lo podrían ayudar?
Póngase en movimiento y programe una reunión con algún contacto para el año que se inicia. Averigüe en qué anda, y sea proactivo al brindarle información o recomendaciones que a su vez lo favorezcan o le resulten útiles a él/ella. Los buenos “networkers” saben que hay que dar para recibir. No espere a necesitar ayuda: ofrézcala primero.

Las carreras exitosas no se construyen al obtener el empleo perfecto en la empresa perfecta. Se van construyendo a partir de los pequeños pasos, día tras día, año tras año. Al mirar atrás usted verá lo lejos que ha llegado, inclusive en solo un año.
Su carrera laboral es su responsabilidad. Cree su propia seguridad laboral comportándose como un emprendedor. Aprenda la manera de “venderle” sus habilidades a su organización, agregue más valor en el trabajo, desarrolle sus defensores internos e identifique sus motivadores personales.

Estos, entre otros, fueron las emergentes respuestas a mi pregunta.
Ud que opina? Cree que estos factores todavía tienen vigencia en la carrera laboral actual?
Agradeceré comentarios, reflexiones, etc…

Lic. Cristina Mejias.

You Might Also Like

8 Comments

  • Reply
    ROBERTO CHIARADIA
    24 febrero, 2014 at 8:04 pm

    Lo que a mi me parece importante después de 37 años de vida profesional:
    -Confianza en si mismo
    -Automotivarse. Encontrar en todo proyecto por mas pequeño que sea la oportunidad para hacer un trabajo de calidad y dar lo mejor de uno. Exigir de si mismo y de su equipo la mejor tarea profesional

  • Reply
    Helena Dupuy de Lome
    18 enero, 2014 at 5:16 pm

    A mi juicio, estos aspectos mantiene 100% su valor. Solo que , en especial en Argentina, vamos poco a poco perdiendo todos los valores y objetivos
    Pobres las generaciones futuras !

  • Reply
    By Nora Bezzi
    18 enero, 2014 at 12:43 pm

    Primero, gracias Cristina por los tips. En mi caso me identifiqué con puestos para los cuales excedía en mi experiencia laboral y mi preparación educacional. Y soy consciente de que esto no ayudó. Lo que no sabía el otro lado es que el puesto de verdad me entusiasmaba mucho….y eso me dio pena. Como que se produce un cortocircuito entre las partes. Pero pude entender al lado contratante: tal vez pensara que era factible de que me fuera por otra propuesta y tener que volver a buscar empleada. Eso es lo que pensé en cada caso. Ya estoy afinando el lápiz hace tiempo….Y me atrevo a hacerte una pregunta: ¿Cómo ve una consultora a una persona que cambia mucho de trabajo?. Estoy trabajando pero en búsqueda laboral ya que por diversas razones necesito cambiar de trabajo. Gracias otra vez!. Saludos.
    By Nora Bezzi

  • Reply
    Gabriel
    16 enero, 2014 at 10:27 am

    ¡Qué buen artículo! Bien incisivo y directo. Lo tendré presente (ya lo imprimí) para internalizarlo y poner en práctica los consejos. Muchas gracias.

  • Reply
    Ernesto
    28 diciembre, 2013 at 7:06 am

    Estoy convecido que los consejos de antaño son aplicables al dia de hoy, con algunas variantes, por mi actividad actual me ha llevado a mantener reuniones multitudinarias a travez de redes (eramos 20 personas en 20 sitios fisicos diferentes en 3 paises donde el grupo trabaja) y he aplicado dos de los consejos aqui relatados con relativo exito.
    Varian los escenarios pero los conceptos de las relaciones humanas siguen siendo las mismas.
    Con relacion a la base de datos en caso de desempleo he basado mi carrera en mis contactos de siempre, salvo en el empleo actual que respondi un anuncio y fui considerado, pero al momento de la verdad, los contactos que brinde fueron escenciales para efectivizar la posicion.
    Gracias por las contribuciones permanentes.
    Feliz 2014

  • Reply
    Ariel
    27 diciembre, 2013 at 2:46 pm

    Respecto a los despidos que cita, pues ese si que es otro gran tema. Por empezar, los contactos de los que cita para acudir a ellos en caso de despido, en verdad os digo, es relativa la ayuda que pueda recibir. Por empezar, actualmente, la mayoría no desea extenderle una mano por varias razones. No desean compromisos, tienen miedo, algunos son celosos y envidiosos, etc. La lista podría ser más amplia. Sin embargo, muchas personas son de gran corazón y se molestan en tratar de contactar a otros para ayudarle, pero que a veces no dependen de ellos.
    En mi caso particular, yo he ayudado a muchas personas, alumnos por sobre todo y han tenido suerte o éxito. Quiero aclararle que uso la palabra suerte es como para dar una idea, pero yo no creo en la suerte sino en las “causas y sus efectos”. Es más, cuando he buscado y aún sigo buscando trabajo, acudí en su oportunidad a muchas personas desde profesionales hasta gerentes, jefes, etc. Ellos han tenido la amabilidad y algo más de contactarme con ciertas empresas y jamás fui llamado salvo en algunas ocasiones “perdidas”, pero que luego, solo quedaban en la nada. A veces las RRHH son las que ponen el freno o las empresas le ponen el freno a estas RRHH o vaya a saber qué. Es complejo de suponer que sucede, pues yo estoy de la vereda de enfrente y solo opino por lo que puedo ver y tengo a mi alcance. Es probable que me equivoque, pero le soy sincero, es lo que veo modestamente.
    Coincido totalmente con la “necesidad” de tener contactos profesionales como laborales, más allá de futuros “puentes” de contactos para acceder a un puesto laboral o cosa similar. Esto dicho desde el buen sentido de la palabra. Las relaciones sociales entre profesionales siempre son positivas bajo todo punto de vista. Creo que en ese sentido, siempre estamos creciendo y el beneficio es mutuo.
    Estimada Lic. Cristina. Gracias por sus reflexisivos comentarios que son muy útiles. En verdad os digo, usted siempre me hace pensar e incluso, abre más mi mente en ese sentido. Nos es atrevimiento, pero creo que necesitamos más personas como usted, pues siempre va directo al grano. La felicito y aprovecho para desearle unas Felices Fiestas y un próspero año 2014. 🙂

  • Reply
    Ariel
    27 diciembre, 2013 at 2:02 pm

    Excelentes reflexiones Lic. Cristina. Creo que en estos tiempos, ciertos aspectos de las relaciones y reflexiones grupales que generalmente se hacían en los medios empresariales de los poco que he visto y de los muchos que me han contado, han rotado a 180 grados y han perdido vigencia en su totalidad. Las reuniones que se celebran actualmente, ya no son las mismas que Ud., nos plantea, bueno, al menos los aspectos de fondo. Las reuniones se hacen, aunque ultimamante me han contado que muchos ya ni las hacen y para cumplir ciertos “cronogramas” terminan por distribuir pseudos formularios con preguntas y con respuestas casi semi-inducidas, de forma de que resultan imposibles establecer nuevas ideas, variantes o conceptos lo que a la postre, lo obligan a uno a volcarse por la “la mejor de las peores opciones”. No se si me explico. Bajo un escenario tan particular, es evidente que poco puede hacer usted, por más que eleve sugerencias de forma verbal en el momento, pues usted solo está ante el formulario y un simple distribuidor. ¿A quién le puede dirigir su sugerencia? Si la agrega en su formulario, no es considerada como válida. Seguramente en el formulario habrá alguna cláusula que así lo establezca como regla a seguir.
    El organizador, el gerente o quien sea, está en otra área departamental y siempre tiene la excusa de “carecer de tiempo”, pues ahora está de moda decir “no tengo tiempo para tal o cual cosa…”. Lo peor de todo es que está de moda dar a entender que el mero hecho de estar ocupado es sinónimo de éxito, lo que a la postre, resulta en un absurdo. No obstante, en esta sociedad y como diría el tango “que vive de prepo y mangia de apurado”, como no hay tiempo, la excusa es perfecta para evadir estas cuestiones cruciales que harían otra realidad pero que al parecer no desean que eso suceda. Son pocas las empresas que hacen reuniones que permitan explayar las ideas o proyectos personales. Muchas incluso se limitan en tiempo, presentación, etc. Lo que a la postre todas terminan por imponer los estándares antes de tiempo. Al final solo cabe aceptar las reglas de juego. ¡Qué horrible dirá usted en este momento! y yo le diría, si lamentablemente y lo peor es que sigue sucediendo.
    Estimada Lic. Cristina. Actualmente se ha perdido muchas cosas. Insisto que el sistema cada vez es más “inhumano” y se ha robotazido todo a tal extremo que todas estas cuestiones, en vez de acercarnos nos alejan más y más.
    Respecto a los despidos que cita, pues ese si que es otro gran tema. Por empezar, los contactos de los que cita para acudir a ellos en caso de despido, en verdad os digo, es relativa la ayuda que pueda recibir. Por empezar, actualmente, la mayoría no desea extenderle una mano por varias razones. No desean compromisos, tienen miedo, algunos son celosos y envidiosos, etc. La lista podría ser más amplia. Sin embargo, muchas personas son de gran corazón y se molestan en tratar de contactar a otros para ayudarle, pero que a veces no dependen de ellos.
    En mi caso particular, yo he ayudado a muchas personas, alumnos por sobre todo y han tenido suerte o éxito. Quiero aclararle que uso la palabra suerte es como para dar una idea, pero yo no creo en la suerte sino en las “causas y sus efectos”. Es más, cuando he buscado y aún sigo buscando trabajo, acudí en su oportunidad a muchas personas desde profesionales hasta gerentes, jefes, etc. Ellos han tenido la amabilidad y algo más de contactarme con ciertas empresas y jamás fui llamado salvo en algunas ocasiones “perdidas”, pero que luego, solo quedaban en la nada. A veces las RRHH son las que ponen el freno o las empresas le ponen el freno a estas RRHH o vaya a saber qué. Es complejo de suponer que sucede, pues yo estoy de la vereda de enfrente y solo opino por lo que puedo ver y tengo a mi alcance. Es probable que me equivoque, pero le soy sincero, es lo que veo modestamente.
    Coincido totalmente con la “necesidad” de tener contactos profesionales como laborales, más allá de futuros “puentes” de contactos para acceder a un puesto laboral o cosa similar. Esto dicho desde el buen sentido de la palabra. Las relaciones sociales entre profesionales siempre son positivas bajo todo punto de vista. Creo que en ese sentido, siempre estamos creciendo y el beneficio es mutuo.
    Estimada Lic. Cristina. Gracias por sus reflexisivos comentarios que son muy útiles. En verdad os digo, usted siempre me hace pensar e incluso, abre más mi mente en ese sentido. Nos es atrevimiento, pero creo que necesitamos más personas como usted, pues siempre va directo al grano. La felicito y aprovecho para desearle unas Felices Fiestas y un próspero año 2014. 🙂

  • Reply
    Carlos Lopez Ruiz
    27 diciembre, 2013 at 12:57 pm

    Creo que perdieron valor!
    La cultura laboral y de negocios actual, es simplemente diferente!
    Hubiera sido mas util, Licenciada, si -por ejemplo- Ud hubiera dado consejos sobre las reuniones via Skype, O, peor aun, las que se arman via mail!
    Lo mejor de su nota es la parte en que nos invita a pensar a quien recurririamos en caso de despido. Personalmente, recurriria a mi grupo de contactos profesionales, y….si veo que se pone “dificil” seguramente evaluaria alguno de sus programas de Coaching de Carrera.
    Gracias por contribuir. Feliz 2014

  • Leave a Reply

    uno × tres =