¿CUÁL ES SU ÍNDICE DE AUTOCONFIANZA?

En El imperio contraataca, cuando Yoda entrena a Luke para que se convierta en un Jedi, le demuestra el poder de la Fuerza levantando un Ala-X de un pantano. Luke masculla por lo bajo: “No lo creo”. Yoda responde: “Por eso fracasas”.

Como de costumbre, Yoda tenía razón y la ciencia lo respalda. Numerosos estudios han demostrado que la confianza es la verdadera clave del éxito.

“Si oyes una voz que te dice que “no sabes pintar”, pinta, por favor, y esa voz se callará” (Vincent Van Gogh)

La verdadera confianza es muy diferente de la pedantería egocéntrica. Cuando la gente cree en sí misma y en sus capacidades sin bravuconería, hay ciertas cosas que simplemente no hacen.

No buscan pretextos. Si hay un rasgo que las personas seguras tienen a montones, es la autoeficacia, la creencia de que pueden generar cosas. Se trata de tener un punto interno de control en vez de uno externo. Por eso, nunca oirá que personas seguras culpen al tránsito de llegar tarde o a un jefe injusto de no obtener un ascenso. Las personas seguras no buscan pretextos porque creen que ellas controlan su propia vida.

No se dan por vencidas. Las personas seguras no renuncian la primera vez que algo sale mal. Consideran los problemas y los fracasos como obstáculos para superar en vez de barreras impenetrable para alcanzar el éxito. No obstante, no significa que siguen intentando algo una y otra vez. Una de las primeras cosas que las personas seguras hacen cuando algo sale mal es pensar por qué no funcionó y cómo pueden evitar eso la próxima vez.

No esperan a que les den permiso para actuar. Las personas seguras no necesitan que alguien les diga qué hacer o cuándo hacerlo. No pierden tiempo formulándose preguntas como “¿Puedo hacerlo?” o “¿Debería hacerlo?”. Si se formulan una pregunta, es “¿Por qué no?”. Ya sea que se trate de conducir una reunión cuando no aparece el presidente o hacer un esfuerzo extra para resolver el problema de un cliente, no se les ocurre esperar a que alguien se ocupe. Ven lo que hay que hacer y lo hacen.

No buscan atención. En general, sentimos rechazo por aquellos que están desesperados por “obtener atención”. Las personas seguras saben que ser ellas mismas es mucho más efectivo que tratar de probar que son importantes. Las personas se dan cuenta de su actitud con rapidez y se sienten más atraídas por la actitud correcta que por a quién conoce o cuántas personas conoce. Las personas seguras siempre parecen provocar la actitud correcta. Son especialistas en desviar la atención. Cuando reciben atención por un logro, enseguida cambian el foco a todas las personas que trabajaron mucho para ayudarlas a alcanzar ese logro. No tienen ansias de aprobación o elogios porque su fuente de autoestima es interna.

No necesitan que los elogien constantemente. ¿Alguna vez estuvo con alguien que necesita oír todo el tiempo lo maravilloso o maravillosa que es? Las personas seguras no necesitan eso. Tiene que ver con el punto interno de control mencionado antes. No piensan que su éxito depende de la aprobación de otras personas y comprenden que, hagan lo que hagan, siempre va a haber alguien que lo único que les va a brindar es críticas. Las personas seguras también saben que el tipo de confianza que depende de los elogios de otras personas no es, en realidad, confianza. En absoluto. Es narcisismo.

No posponen las cosas. ¿Por qué las personas posponen las cosas? A veces, simplemente porque tienen pereza. Sin embargo, muchas veces lo hacen porque tienen miedo: miedo al cambio o al fracaso y, tal vez, incluso al éxito. Las personas seguras no posponen las cosas. Como creen en sí mismas y esperan que sus acciones las acerquen a sus objetivos, no se sientan a esperar el momento oportuno o las circunstancias perfectas. Saben que hoy es el único momento que importa. Si piensan que no es el momento adecuado, hacen que lo sea.

No juzgan. Las personas seguras no juzgan a otras porque saben que todos tienen algo para ofrecer y que no necesitan humillar a otros para sentirse bien consigo mismas. Compararse con otras personas es limitante. Las personas seguras no pierden el tiempo midiendo a los otros y preocupándose por si están a la altura de quienes conocen o no.

No evitan los problemas. Las personas seguras no ven los problemas como algo que deben evitar a toda costa; los ven como algo que debe manejarse efectivamente. No improvisan para salir adelante, por más que esto signifique tener conversaciones incómodas o tomar decisiones desagradables. Saben que los problemas son parte de la vida y que no pueden evitarlos, a menos que quieran privarse de las cosas buenas también.

No dejan que la falta de recursos se interponga. Las personas seguras no se salen del rumbo establecido porque no cuentan con el título o el personal adecuados, o el dinero para concretar su objetivo. O bien buscan la manera de conseguir lo que necesitan, o bien resuelven cómo arreglárselas sin eso.

No se ponen demasiado cómodas. Las personas seguras comprenden que ponerse demasiado cómodas es el enemigo mortal para lograr sus objetivos. Saben que la comodidad lleva a la autocomplacencia y la autocomplacencia, al estancamiento. Cuando comienzan a sentirse cómodas, lo consideran una gran bandera roja y empiezan a correr los límites de nuevo, de manera de seguir creciendo personal y laboralmente. Entienden que un poco de incomodidad es bueno.

En resumen
Adoptar las conductas de las personas seguras es un gran modo de incrementar sus posibilidades de éxito, que, a la vez, lo o la llevará a adquirir más confianza en usted mismo o usted misma.

En nuestros programas de coaching se trabaja mucho este aspecto, porque es una variable de éxito de carrera.

Esperamos su opinión!

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