Dije “NO” aunque me encantaba la idea!

Todos hemos escuchado el consejo: si desea ser más productivo, reduzca el tiempo que pasa en Facebook, y milagrosamente recuperará entre 4 y 6 horas de su vida por semana!!

Esa es una sugerencia absurda para profesionales ambiciosos y determinados.

Ya hemos eliminado lo más pesado de nuestros cronogramas. Escuchamos audiolibros mientras lavamos los platos, contestamos correos electrónicos en la cola de las compras y respondemos correos de voz cuando conducimos de vuelta a casa. Ya no queda más espacio donde mejorar nuestra eficiencia.

Entonces, si realmente deseamos elevar nuestra productividad, existe solo una solución, y es dolorosa. Tenemos que aprender a decir no a las cosas buenas.

Puede ser todo un desafío decir no a una persona ilusionada y expectante. Es mucho más fácil cuando la oferta es poco atractiva: dar un discurso gratuito en La Rioja durante el mes de febrero, o tomar otro café a cambio de un extenso interrogatorio es fácil!! . Es doloroso decir no a las maravillosas oportunidades que realmente desearía aprovechar… a menos que no coincidan con las prioridades que se estableció intencionalmente.

Recientemente, escribí un correo electrónico que me hizo vacilar. Rechacé un compromiso para dar una charla en Bogotá que me ofreció un antiguo amigo. No cabe duda de que en el pasado lo habría aceptado inmediatamente. “Viaje + dinero + amigo” serían irresistibles. Sin embargo, dije que no, y me alegra haberlo hecho, porque me dio más tiempo para perseguir los objetivos que me propuse para esta época.

Este podría ser un ejemplo extremo, pero sospecho que usted probablemente se encuentra frente a una serie constante de buenas oportunidades y usted simplemente no tiene tiempo para decir sí a todas ellas, o tal vez a la mayoría. Intentaré ayudarte a encontrar la fuerza para decir “no”, y las preguntas que puede hacerse a usted mismo para mantenerse “enfocado”. Son las que yo misma uso!

¿Cuáles son sus principales prioridades profesionales? Es emocionante zambullirse en las nuevas oportunidades que se presenten, siempre y cuando no sacrifiquemos el plan que hayamos diseñado con detenimiento. ¿Cuáles son sus dos o tres objetivos principales para este año? Para mí, escribir un nuevo libro, lanzar un curso en línea y ganar dinero ofreciendo asesoramiento. (La aventura de Bogotá hubiera pagado mucho menos que mi honorario habitual, entonces, aun cuando hubiera sido divertido, habría reducido el tiempo que establecí para mis dos primeros objetivos.)

¿Cuál es el compromiso total? Es fácil detenerse en la parte “brillante” de la oferta, aun si solo son los efectos que elevan nuestro ego por haber sido invitados a hacer algo. Pero averigüe lo que realmente involucra. Además del compromiso en sí, ¿se debe hacer una planificación o documentos de preparación? ¿Cuál es el tiempo de viaje? ¿Se harán llamadas de seguimiento? La consideración de todos estos temas dará un resultado más claro. Asegúrese de sopesar todos los aspectos de la oportunidad antes de dar el sí. Aceptar presentarse en un seminario web, por ejemplo, puede parecer un compromiso de una hora. Sin embargo, en realidad a menudo puede implicar la preparación de diapositivas, su edición en base a los comentarios, realizar llamadas de preparación con los participantes interesados y llevar a cabo un ensayo técnico con algunos días de anticipación, lo que suma varias horas adicionales de trabajo “oculto”.

¿Cuál es el costo de la oportunidad? Uno de mis clientes me comentó recientemente sobre el stress que sintió cuando aceptó dar una charla gratuita ya que no tenía otro compromiso en esa fecha, para luego recibir una invitación para dar una charla remunerada en la misma fecha y que en ese momento tuvo que rechazar. Es importante recordar que al decir no, usted queda disponible para otras posibilidades que pueden brindarle un pago superior, ofrecer conexiones igual de interesantes o más, o estar más alineadas con sus objetivos de este año. Aun cuando no surja otro compromiso, usted habrá protegido el tiempo que necesita para trabajar en sus prioridades clave.

¿Cuál es el costo físico y/o emocional? Por último, el dinero y la coincidencia con sus objetivos profesionales no son las únicas razones para decir no a una oportunidad que en otro momento hubiera sido buena. También es importante proteger su salud, algo fácil de observar. En 2015, cliché 6 conferencias en 2 continentes. Después de haberme contagiado una gripe particularmente dañina a mi regreso de un compromiso internacional, prometí ser más claro, y más selectivo, en las decisiones que tomara. Si la conferencia no satisface mis objetivos estratégicos ni mis pretensiones económicas, debería rechazarla. Me di cuenta que es la única forma de mantenerme saludable para las invitaciones apropiadas.

A nivel intelectual, todos entendemos la importancia de mantenernos enfocados. Sabemos que no podemos esperar progresar sobre nuestros objetivos de largo plazo más significativos si no contamos con el tiempo de desarrollo específico. Reconozco, decir no a las buenas oportunidades es terrible. La mayoría de las personas, de hecho, no soporta hacerlo, por lo tanto se sobre-exigen, se agotan y finalmente se sienten resentidos. La mayoría de nosotros tenemos éxito en nuestras carreras tempranamente al decir que sí a casi todo. Pero es difícil a aprender a decir que no. Es la única forma de lograr el nivel de dedicación y productividad que le permita alcanzar la excelencia.

 

Fácil de aconsejar.

Difícil de implementar. Ud. que opina?

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6 Comments

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    Abel Medina
    29 marzo, 2016 at 9:26 am

    Excelente!!!!

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    campamentos de verano para jovenes En costa rica
    11 febrero, 2016 at 7:45 am

    Un entorno y unas actividades diseñadas particularmente para ellos por tal de que puedan aprender al
    máximo durante su estancia en nuestros campamentos de verano.

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    TERESA LILIANA VILLA
    23 enero, 2016 at 3:15 pm

    Excelente el análisis de tu proceso de toma de decisión!!!
    Realmente es dificil decir NO, pero todo es cuestión de entrenamiento y para ello es necesario analizar la mayor cantidad de actividades involucradas en cada propuesta, y como dice María Eugenia Saliva es fundamental ponerlo por escrito.

    Esto aplica perfectamente a cuestiones personales, que muchas veces por nuestros mandatos o cultura familiar nos vemos obligados a decir SI a cosas que nos detraen el tiempo de nuestros objetivos.

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    Eduardo Cominguez
    21 enero, 2016 at 10:56 am

    Creo que el enfoque es parcial. Aunque la palabra objetivos personales puede emparchar un poco la idea. Me parece que aunque los objetivos puramente profesionales se pueden ver afectados por un SI, tambien hay que ver cuales son las necesidades de los demás. Quizas a uno lo llaman porque lo que vamos a brindar es importante para otros. El servicio es algo que uno tiene que tener en alta prioridad, de ser posible.
    Creo que hay muchos sacrificios que valen la pena, aun en detrimento de nuestras objetivos personales profesionales. Es decir… estoy muy deacuerdo con este texto pero me gustaría que también agregue lo bueno de decir que si aun en contra de nuestros objetivos profesionales. Incluso, aún creyendo que no hay beneficio profesional alguno, y como alguna otra cosa que leí aquí, surja de esos viajes o cursos o charlas, oportunidades inesperadas e inimaginadas que perderíamos ante un NO.

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    Leonardo
    20 enero, 2016 at 1:56 pm

    Sin palabras. Excelente.

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    María Eugenia Saliva
    20 enero, 2016 at 1:02 pm

    Excelente artículo. Rescato la fijación de prioridades dejando por escrito HOY cuales son los objetivos profesionales para este año. Si no quedan plasmados, se diluyen en la locura diaria donde se prioriza lo urgente sobre lo importante. También muy acertado el comentario sobre el costo de oportunidad oculto de aceptar trabajos que nos desvían de nuestros objetivos principales.

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