Disyuntivas de carrera

SHRMEn los últimos días, un evento  de mi vida privada me obligo a decidir si, en una situación difícil, debía yo aferrarme a mis Valores y Principios, o….como mandaban mis sentimientos, olvidarlos y… actuar como si tal evento no hubiese ocurrido.

Me sentí “tironeada”: …por un lado, mis necesidades emocionales. Por el otro, mi conciencia del “deber ser”.

Recordé entonces cuantas veces, frente a la ansiedad, la necesidad, el desconcierto, etc. mis clientes en Coaching y los lectores de mis consejos sobre temas de Carrera, parecen “olvidar” lo que se debe  o no hacer, y actúan por impulso, siguiendo sus emociones.

Humano. Super comprensible.

Solo que….suele no atraer los resultados buscados!

 

Por ejemplo, la disyuntiva eterna de quienes se sienten “sobre calificados” .Que hacer?

En mis consultas, escucho continuamente esta queja: “No me contratan porque estoy sobrecalificado/a”. Un señor me escribió un mail  preocupado por este problema. Me decía:

 

“He realizado muchas actividades profesionales extracurriculares, tengo experiencia editorial, en gestión de proyectos, habilidades de liderazgo, etc. Tengo un MBA y soy contador público. Toda esta información está incluida en mi curriculum vitae porque me hace único. Sin embargo, me preocupa que la gente me considere sobrecalificado para empleos de menor nivel y me descarten. Así y todo, los trabajos para los que estoy verdaderamente calificado están fuera de mi alcance debido a la diversidad de experiencia.  No me tienen en cuenta por falta de experiencia en una industria específica. ¡Ayúdeme!!!”

 

Una disyuntiva similar a la mía, verdad? Buscar lo que merecemos o ceder a lo emocional y buscar “cualquier cosa’?

¿Qué debería hacer usted si tiene buena experiencia, educación superior y está buscando que lo vuelvan a contratar?

Está fantaseando con aceptar  un puesto de menor nivel?

He aquí algunos consejos, que suelo dar a mis clientes en Coaching de Carrera.

Resista la tentación de “bajar el nivel intelectual”.

Esta estrategia hace retroceder su carrera. Por lo general, termina frustrado/a, no lo/la contratan o lo que es peor, encuentra un nuevo empleo del que no vera la hora de salir. Hoy por hoy, la mayoría de los empleadores quieren que trabaje de acuerdo con su nivel de capacidad porque la productividad es clave para el éxito de todos y quieren retenerlo/la una vez que transcurren los primeros  meses de “inducción” laboral hasta  que pueda empezar a agregar valor a la compañía.

Haga introspección y prepárese con sentido común. Admita que los empleadores son renuentes a contratar a una persona que está sobrecalificada porque creen que la persona no estará contenta, no durará mucho, y puede esperar una promoción rápida!!! Pueden pensar que no tiene mucho interés por realizar el trabajo para el cual le están contratando. Los empleadores tampoco quieren a alguien que sufre de agotamiento y que considera que su trabajo es uso una vía de obtener un sueldo. Analice por qué quiere el puesto.

“Necesito un empleo” no es una respuesta con la que se ganará la aprobación de los empleadores. Debe utilizar sus habilidades comunicativas para convencerlos de que un descenso de categoría es una buena opción. Debe dar una explicación razonable, por ejemplo, que  no tendrá que viajar tanto.

No manifieste desesperación. Puede sentirla, pero le jugará en contra de su contratación si demuestra cuán desesperado o desesperada está por obtener ese  empleo. Muy a menudo, ciertos ejecutivos me dicen: “Empezaré en cualquier empleo  solo para reingresar en el mercado”. Eso no funciona: es una estrategia pasada de moda. Estar dispuesto o dispuesta a aceptar cualquier trabajo suele hacer que el entrevistador lo o la descalifique. Necesitan una persona competente para realizar el trabajo específico para el que lo o la están contratando. Debe probar que no solo puede hacerlo, sino que también quiere hacerlo. Haga hincapié en sus  habilidades clave que serían un plus importante para el puesto.

Ocúpese más de buscar alternativas  para los que está calificado o calificada. Los empleadores quieren buenos candidatos. Personalice cada carta de presentación que redacte y adapte su curriculum vitae para que sea acorde a la oportunidad. Asegúrese de abordar las principales necesidades requeridas y demostrar los resultados que logró, conforme al nivel solicitado.

Suena difícil?

Lo es!

También lo fue, en mi caso, aférrame a mis valores, resistiendo el consejo de mi corazón!

Y…Funciono!

Hasta el próximo. Agradeceré sus comentarios, y aportes!

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6 Comments

  • Reply
    Sandra Alvarez Rovera
    10 julio, 2014 at 12:03 pm

    Muy buen Artículo!!!!Para reflexionar

  • Reply
    Mònica Nieto
    9 julio, 2014 at 11:27 am

    Excelente!

  • Reply
    Jorge Tapia
    5 julio, 2014 at 7:34 pm

    Excelente articulo!

  • Reply
    Ricardo Grunstein
    3 julio, 2014 at 1:13 am

    Cuando prevalece la ansiedad, necesidad y desconcierto, actuamos impulsados por la emoción, casi inconscientemente, nos alejamos de la razón; del deber ser; y cometemos errores. Proceso natural del ser humano. Nuestras acciones son producto del pensamiento si estos están alterados, poco claros o desesperados, nada bueno esperemos al respecto. Más allá de estar sobrecalificados o subcalificados para un puesto, si no actuamos rigurosamente capacitandonos en las herramientas, procesos y procedimientos de búsqueda, estaremos descalificados.
    Por otra parte, con la oferta de MBA y Posgrados existentes, siguen siendo un factor diferenciador o son un requisito necesario?; para competir por un puesto medio o gerencial.
    En todo momento debemos tener claros nuestros objetivos; donde queremos estar; a donde queremos llegar; que hacemos para concretarlo; conservando nuestros valores, y manteniéndonos flexibles para aceptar la posible frase, “reúne las condiciones pero, no hay química”.

  • Reply
    Jorge
    1 julio, 2014 at 12:13 pm

    Encontrar el punto de equilibrio entre aceptar cualquier cosa y resistir a tomar un empleo que no sea idéntico al perdido… hay muchos grises en el medio, sin bajar la demanda de nivel intelectual para sentirme sobre-calificado pero a la vez sin resignar otras alternativas laborales diferentes a la última.
    Yo también al igual que Marta encuentro placer en lo que hago y creo que es la clave del éxito. Mas allá de las circunstancias que me trajeron hasta esta situación de estar buscando una nueva forma de ocupación laboral, fui exitoso en lo que hice porque disfruté cada momento de mi trabajo lo cual inexorablemente se traduce en resultados. Hoy a mis 55 estoy encarando un proyecto personal con la misma alegría y entusiasmo con el que hacía mi trabajo en relación de dependencia… es duro el comienzo como todo comienzo pero con la convicción de que cuando uno hace lo que corresponde el 50% del éxito está garantizado.

  • Reply
    Marta
    1 julio, 2014 at 11:48 am

    Yo que encuentro disfrute en todo debo reconocer que, cuando las circunstancias de mi prolongada vida me llevaron, disfruté sobremanera la “sobrecalificación”. Fue un descanso para el cerebro y la compensación fue extraordinaria, porque lejos de ser un retroceso me sirvió para juntar fuerzas para el ascenso… que sobrevino inexorable, porque la “calificación” no te la saca nadie.

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