Mis experiencias entrevistando (Parte I)

Businessman being punched by shadow boxer

Hace ya más tiempo del que me gusta confesar, que dedico parte de mi vida laboral a entrevistar postulantes a posiciones gerenciales.

Como coach laboral, también se me consulta sobre que, cuando consiguen ser llamados para entrevistas laborales, no llegan a recibir ofertas concretas.

Mi primera observación es la falta de preparación.

He aquí la línea de pensamiento imperante (y equivocada) que – creo – tiene la mayoría:

“Es sólo una entrevista. Quieren saber qué es lo que hice. Soy yo, se trata de mi carrera laboral; pues bien, todo eso lo conozco al dedillo. ¡Pan comido!” Veinte minutos de investigación en la página de Internet de la compañía, y listo! Punto final. Es todo lo que necesito! Y… si no me dijeron el nombre de la empresa, bueno, que me conozcan y listo.”

Acto seguido, usted se encuentra en la entrevista y se da cuenta de que no se está enterando de nada que merezca la pena saber. Incluso piensa que no tiene demasiada idea de qué averiguar o indagar. Como si esto fuera poco, de repente le hacen alguna pregunta que no era todo lo sencilla que esperaba. Empieza a ponerse incómodo. Trata de recuperar lo que considera que es terreno perdido. Cada vez que se presenta a una entrevista le pasa lo mismo: ¿A qué se deberá?

Algunas veces, su “actitud defensiva” se origina en algo que sucedió con anterioridad a la búsqueda laboral propiamente dicha. Si usted acaba de pasar por un despido, al cruzar la puerta de la oficina del entrevistador ya está a la defensiva. Si no tiene título profesional o se requiere uno específico que no es el suyo, usted ya está preparando su defensa como si fueran a juzgarlo. Si necesita el empleo con desesperación, en su cabeza ya está implorando piedad!

Los buscadores de empleo tratan de adecuarse a la posición solicitada sin saber si eso es lo que realmente desean. Como resultado, cuando van a una entrevista la gente trata de obtener el empleo en cuestión, se trate de lo que se trate. No digo que eso esté mal, pero hay que saber reconocer la diferencia entre el empleo que uno busca porque se adecua a su perfil y aquellos empleos que uno simplemente… busca porque cree que “no tiene más remedio”, o solo porque “necesita el dinero”.

Ocurre también que, si uno sabe con exactitud qué es lo que desea en el empleo de sus sueños, se da cuenta de que la entrevista es un ida y vuelta y de que uno no tiene por qué ceder su poder para que el entrevistador se lo quede y lo mancille. Cuando usted cede el poder, el subtexto de lo que está diciendo –su tono de voz, su lenguaje corporal, sus respuestas, todo – pide a gritos: “¡Contráteme! ¡Por favor!” ¿Cómo lo sé? Yo he sido head-hunter por más de 35 años y he trabajado con ambos lados de la ecuación. En mis años de consultoría he descubierto que este tipo de conducta –que prevalece en todos los niveles de management y con cualquier escala salarial – podrá, a la larga, conseguirle un empleo, pero no necesariamente será uno en el que se sienta feliz!.

Las empresas buscan contratar personas talentosas. El talento muestra a las claras que ha pensado con detenimiento en su próximo trabajo y formula preguntas pertinentes y perspicaces que reflejan ese proceso de pensamiento. El postulante no teme pedir aclaraciones. Es un individuo con discernimiento que no pierde su tiempo ni el de la compañía.

El que va a una entrevista “entregado” y se pone a la defensiva no se comporta de esta manera. Balbucea cuando habla, tropieza con sus propias palabras al responder una pregunta. Está midiendo lo que dice para no dar respuestas que le desagraden al entrevistador, y enseguida corrige lo que dijo si percibe el más mínimo gesto de contrariedad. No es de sorprender, por cierto, que los postulantes que están a la defensiva con frecuencia terminen trabajando para empresas en las que se sienten insatisfechos.

En el siglo XXI las empresas buscan talentos que las ayuden a alcanzar sus objetivos. Los buscadores que se ponen a la defensiva en las entrevistas terminan en empresas que no valorizan a su gente.

(continuará)

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8 Comments

  • Reply
    NICOLAS CASTELNUOVO
    6 marzo, 2014 at 2:38 pm

    Estimada Cristina:
    Considero que es necesario prepararse adecuadamente para la entrevista y planificar el proceso de búsqueda de un nuevo o mejor empleo, de forma clara y a partir de nuestras aspiraciones. Tal vez, el postulante está pasando por un momento difícil de su vida: ha perdido su trabajo, necesita el dinero, etc., pero en todos los casos resulta muy útil conocerse a sí mismo, y dirigir sus acciones hacia ese objetivo (y no enviar el currículum a cualquier empresa, sólo para ver si “tengo suerte”). Además, considero que la buena educación y el respeto -como en cualquier otro aspecto de la vida- son fundamentales, máxime en este caso. Muchas gracias por compartir sus experiencias, y sus conocimientos, y por estar “cerca” de los lectores. Atentamente, Nicolás Castelnuovo.

  • Reply
    Monica Nieto
    12 febrero, 2014 at 10:51 am

    Estimada Cristina
    Suelo leer tus articulos. pues me resultan siempre palabras cabales con una buena base en la experiencia, que a mi entender es el origen de la mayor parte de nuestros conocimientos. Andando por los mismos caminos pero a unos kilometros de distancia eres una respetable referencia. Sin duda este es otro artículo digno de recomendar por su simpleza y claridad. Gracias

  • Reply
    Paulina
    4 febrero, 2014 at 12:30 pm

    Estimados, el solo título de este blog, “Confesiones profesionales desde mi notebook”, me pareció tremendamente atractivo… me invita a compartir intimidades laborales que muy probablemente, nunca hubiese publicado, por que soy mas bien reservada. Sin embargo, no puedo evitar dar a conocer esta reflexión, que surge de las experiencias que he tenido en mis casi 20 años de trayectoria profesional.

    Efectivamente, cuando pienso en mi carrera, sus altos y bajos, sueños realizados y frustrados y de cómo superé o o fracasé en lograrlos, llego a la conclusión de que las etapas de éxito tuvieron siempre un factor en común: Me sentía cómoda, satisfecha y valorada. Por el contrario, las decepciones apagaban ese fuego interior que te impulsa a desarrollar tus habilidades para crear valor.
    La relación laboral es tan importante y compleja como cualquier otra relación humana (amistad, familiar, de pareja, etc.). Incluso, peor, porque siempre vas a depender de un superior que tiene las atribuciones de elevarte a la gloria o hacerte la vida imposible.

    Cuando la alta dirección refleja en su accionar, valores que difieren mucho de los de uno, es imposible que te sientas cómodo. A eso lo llamamos en Control Interno: Entorno o ambiente de Control. Nadie puede dirigir a personas cuyos valores son muy distintos (sin juzgar si éstos son mejores o peores que los de uno, sino, solo demasiado distintos). Este es el punto central. La creatividad florece cuando estás cómodo, haciendo lo que te gusta. Lamentablemente, o por lo menos a mí, me ha pasado, que por mi personalidad (apasionada), suelo hacerme mayores expectativas de la realidad y eso a la larga me ha provocado decepciones que me han llevado a cuestionarme las razones que lo provocan ¿seré yo, que fui incapaz de adaptarme?, por qué otros sí lo hicieron y yo no?. La respuesta, creo (puedo estar equivocada), está en ese artículo. Solo debemos ser nosotros. Siendo yo en una entrevista, simplemente yo, podré dar a conocer a mi futuro empleador quien soy, qué quiero y que puedo dar y otorgarle la posibilidad de decidir si efectivamente eso es lo que busca. Solo así tendré yo también la posibilidad de seleccionar a mi empleador y encontrar un espacio donde puedo desplegar mis habilidades y crear realmente Valor a la organización.
    Sin embargo, la tarea no es solo del entrevistado, sino también del entrevistador o de quien contrata el servicio, es decir: El empleador tiene realmente claro lo que necesita? sabe cuál es su piedra en el zapato? se lo ha comunicado al entrevistador? el entrevistador lo ha comprendido correctamente?, el entrevistador ha contemplado en su entrevista aquellos aspectos que pudiesen implicar que “la piedra” en el zapato del entrevistador pueda ser incompatible con la del entrevistado?. Si ninguna de las tres partes involucradas están claras en ello, solo se descubrirán las inconsistencias demasiado tarde, cuando ambas partes ya hemos optado por una decisión. En resumen, la nota del artículo es muy cierta, pero la vereda del frente también debe ser sincero y auténtico. De lo contrario, solo el postulante estará expuesto a una futura decepción.

  • Reply
    María José
    2 febrero, 2014 at 9:55 pm

    Hola Claudia! Me gustó tu aporte.Te cuento que trabajé 10 años en una multinacional fui recepcionista,secretaria administrativa,fui asistente de la gerencia el ritmo era estar a full todo el día.Yo creo que uno no puede trabajar en un lugar donde no se sienta cómoda,eso te da la libertad de desarrollarte, uno va capacitandose en la marcha al margen de todas las teorías y cursos,títulos que vayas acumulando a lo largo de tu vida,es imposible trabajar a la par de personas altamente exigentes pues no entrarías en el engranaje de una empresa,la presión,estres se compensa cuando amas lo que hacés.Yo me pongo objetivos personales y profesionales a corto y largo plazo y voy tildando mis logros y si queda algo pendiente reveo cual fue mi dificultad para lograrlo.La vida es un desafió constante por uno y ser generoso con el conocimiento adquirido y no dejar de tener hambre de aprender porque eso es la vida aprendizaje.Uno debe presentarse y ser auténtico eso te hace único.Saludos!
    María José

  • Helena Dupuy De Lome
    Reply
    Helena Dupuy De Lome
    29 enero, 2014 at 10:55 am

    Que claro indicativo!
    Porque sera que nos cuesta tanto reconocer que es necesario aprender de estas tecnicas, para potenciar nuestro exito en las entrevistas?
    Gracias!

  • Reply
    Omar Guerrero
    28 enero, 2014 at 12:36 pm

    Amigo…muy buen aporte…sin embargo me gustaría que hablaras en tu experiencia del otro lado de la moneda….el de como va un candidato a entrevista…lo dejas ver al principio….ojala puedas ahondar en ello…

    Los que nos dedicamos a reclutar y seleccionar personal sabemos que hay dos versiones en una historia de selección..

  • Reply
    Karina Regueiro
    25 enero, 2014 at 8:14 pm

    muchísimas gracias por el aporte. Karina Regueiro

  • Reply
    Claudia A. Roggero
    22 enero, 2014 at 7:58 pm

    Claudia A. Roggero
    Lic Administración de Empresas

    Y los he leído y coincido.
    Doy mi aporte. En primer lugar si me presento para una entrevista, debo estar segura del perfil que la consultora, empresa requiere y confiar en que reúno todas las características para ello. Más allá que luego surgen los psicotécnicos, etc. etc. Si se quien soy, a donde voy y cómo me presento, a mi entender está todo dicho. Comparto el análisis de Adriana. Si me elijen sigamos para adelante con todo el entusiasmo y optimismo para crecer, con una buena autoestima. Para aplicar mis conocimientos a través de mi experiencia profesional y demostrar y demostrarme mi profesionalismo. Ahora sino me elijen, siempre debo seguir teniendo en cuenta cuáles son mis valores, cuáles son mis conocimientos y que hay otras oportunidades para mí. Hay otras oportunidades para otros y para todos. Hay algo que aprendí en PNL & Coaching ontológico y es poner amor en todo lo que hago, más allá de conocerme mejor e interpretarme para poder conocer a los demás utilizando la empatía.
    Por eso luego de mis vacaciones, continúo en la búsqueda de nuevos horizontes y gracias por el dato Cristina, voy a estar viendo el video..Claudia A. Roggero
    Lic Administración de Empresas

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