Seis “relaciones tóxicas” que Ud. debería evitar como la peste!!

Casi todas las personas han experimentado una relación que se volvió tóxica. Si a usted le ha ocurrido, sabe que este tipo de relaciones le consumen energía, productividad y felicidad.

En un nuevo estudio realizado entre 4 Centros de Negocios de Latino America , el 98% de las personas informó haber sufrido algún comportamiento tóxico en el trabajo. El estudio descubrió que las relaciones tóxicas influyen negativamente en las personas y en las empresas de maneras notables:

1. El 80% perdió tiempo laboral, preocupándose por los incidentes.
2. El 78% declaró que disminuyó su compromiso con la empresa.
3. El 66% declaró que decayó su rendimiento.
4. El 63% perdió tiempo laboral evitando al agresor.
5. El 47% disminuyó el tiempo que pasaba en el trabajo de manera intencional.
6. El 38% disminuyó la calidad del trabajo de manera intencional.
7. El 25% admitió trasladar su frustración a los clientes.
8. El 12% declaró que perdió el trabajo debido a esto.
9. El 48% disminuyó, de manera intencional, su esfuerzo en el trabajo.

Si bien la rotación de gente que se produce debido a relaciones tóxicas es costosa, el costo verdadero es el “estrés emocional” que experimentan las personas que están atascadas en estas relaciones.

Es probable que no podamos controlar la toxicidad de otras personas, pero podemos controlar cómo respondemos a ella y esto tiene el poder de cambiar el curso de una relación.

Antes de poder neutralizar una relación tóxica, debe entender bien qué la hace tóxica en primer lugar.

Reconocer y comprender la toxicidad le permite desarrollar estrategias efectivas para frustrar interacciones tóxicas futuras. A continuación comparto con Uds. los tipos más frecuentes de relaciones tóxicas ( y estrategias para superarlas) que he escuchado en mi práctica de coaching.

Relaciones pasivo-agresivas

Este tipo de relación adopta muchas formas en el lugar de trabajo, desde el gerente que le da la espalda hasta el colega que envía correos con copia al jefe. Una de las formas más frecuentes de pasividad-agresión es una gran reducción del esfuerzo. Las personas pasivo-agresivas tienen dificultad para recibir devoluciones, lo cual puede llevarlos a irse antes del trabajo o a no esforzarse. La pasividad-agresión es devastadora en el lugar de trabajo, donde las opiniones y sentimientos deben ponerse sobre la mesa para poder evolucionar!

Cuando alguien se comporte de manera pasiva-agresiva con usted, debe asumir la responsabilidad de comunicar el problema. Las personas pasivo-agresivas suelen actuar de la forma en que lo hacen porque tratan de evitar el problema en cuestión. Si Ud. no puede abrir el diálogo, Ud. puede resultar víctima de manipulación mental.

Simplemente recuerde que las personas pasivo-agresivas tienden a ser sensibles y evitar los conflictos. Por lo tanto, cuando aborde un tema, asegúrese de hacerlo de la manera más constructiva y armoniosa posible.

Relaciones que carecen de perdón y confianza

Es inevitable cometer errores en el trabajo. Algunas personas se obsesionan tanto con los errores de otras que parece que ellos mismos jamás cometen errores! Se va a dar cuenta que estas personas son rencorosas, temen constantemente que otras personas les hagan daño e incluso pueden empezar a no dejarlo/la participar en proyectos importantes. Si no tiene cuidado, esto puede detener su crecimiento profesional eliminando oportunidades de desarrollo importantes.

Lo frustrante respecto de este tipo de relación es que solo basta un error para perder cientos de “puntos de confianza”, pero se precisan cientos de acciones perfectas para volver a obtener un punto. Para recuperar la confianza, es fundamental prestar muchísima atención a los detalles y no rendirse ante el hecho de que siempre estarán buscando errores. Debe usar cada pizca de paciencia, mientras sale del pozo subjetivo en el que se encuentra. Recuerde que Roma no se construyó en un solo día.

Relaciones unilaterales

Se supone que las relaciones deben ser mutuamente beneficiosas. Son dar y recibir naturalmente. En el lugar de trabajo, esto se aplica a relaciones con personas que reportan a usted (deben efectuar tareas para usted y usted debe enseñarles) y personas a las cuales usted reporta ( debe aprender de ellas, pero también debe realizar sus aportes). Estas relaciones se vuelven tóxicas cuando una persona comienza a dar de manera desproporcionada o una persona solo quiere recibir. Podría ser un gerente que debe guiar a un empleado por demás en cada detalle o una colega que se encuentra con que ella hace todo el trabajo.

Si es posible, con este tipo de personas, lo mejor es dejar de dar. Por desgracia, esto no siempre es posible. Cuando no lo es, debe tener una conversación honesta con la otra parte para recalibrar la relación.

Relaciones idealizadas

Las relaciones idealizadas son aquellas en las que comenzamos a creer que el otro es “perfecto”. Cuando cree que su colega puede caminar sobre el agua, la relación se vuelve tóxica porque no posee los límites que necesita en una relación laboral saludable. Por ejemplo, podría pasar por alto un error que requiere atención o efectuar un trabajo que atenta contra su moral porque supone que su colega tiene razón.

Esta pérdida de límites es muy tóxica para usted y usted tiene el poder para corregir la relación. No importa cuán cercana sea su relación con alguien o cuánto aprecie su trabajo, debe continuar siendo objetivo/a. Si usted es la persona idealizada, debe hablar e insistir en que lo o la traten como al resto.

Relaciones punitivas

Las relaciones punitivas son aquellas en las que una persona castiga a la otra por un comportamiento que no concuerda directamente con sus expectativas. El problema principal de las personas punitivas es que su instinto es castigar sin dialogar, hacer una devolución o comprender lo suficiente. Este enfoque denigrante genera conflictos y resentimiento.

Para sobrevivir a una persona punitiva, debe elegir sus batallas con sabiduría. Su voz no será escuchada si se abalanza sobre cada problema. Lo o la rotularán de alguien demasiado sensible.

Relaciones construidas sobre mentiras

Estos tipos de personas están tan inmersos en verse bien que pierden el rastro de lo que es verdadero y lo que es ficticio. Luego las mentiras se amontonan hasta constituir la base de la relación. Las personas que no le dan respuestas directas no merecen su confianza. Al fin y al cabo, si están dispuestos a mentirle, ¿cómo puede realmente depender de ellos?

Cuando elimina la confianza de cualquier relación, no hay ninguna relación en absoluto. Construir una relación sobre mentiras no difiere mucho de construir una casa sobre una pila de arena. Lo mejor que puede hacer es salir de esa situación y seguir adelante.

Cómo protegerse de una persona tóxica

Las personas tóxicas lo/la enloquecen porque su comportamiento es muy irracional. Que no quepa la menor duda: el comportamiento de este tipo de personas de verdad va en contra de la razón. Entonces, ¿por qué permitirse responder a ellas emocionalmente e involucrarse?

La capacidad para manejar sus emociones y conservar la calma cuando está bajo presión está vinculada estrechamente con su rendimiento. En mi práctica como coach llevé a cabo una investigación y descubrí que el 90% de las personas con mejor rendimiento tienen habilidad para manejar las emociones en momentos de estrés, para conservar la calma y el control. Uno de los mayores talentos es la capacidad para identificar a las personas tóxicas y mantenerlas alejadas.

Cuanto más irracional y descontrolado sea alguien, más fácil debería ser para usted no caer en su trampa. Deje de intentar vencer a esa persona con sus propias armas.

Aléjese de ella emocionalmente y enfoque su interacción con ella como si fuera un proyecto de ciencia ( o como si fuera su psicólogo, si prefiere la analogía). No necesita responder al caos emocional, solo a los hechos.

Mantener una distancia emocional requiere estar alerta. No puede frenar la provocación de alguien si no la reconoce. A veces se va a encontrar en situaciones en las que necesitará reclutar y elegir el mejor camino para avanzar. Está bien y no debería tener miedo de tomarse tiempo para hacerlo. En estos casos tener un “coach” ayuda!

La mayoría de las personas sienten que, porque viven o trabajan con alguien, no tienen manera de controlar el caos. No podría ser menos cierto. Una vez que identificó a la persona tóxica, empezará a advertir que su conducta es mas predecible y fácil de comprender. Esto le dará herramientas para razonar cuándo y dónde tiene que tolerarla y cuándo y dónde no. Puede establecer límites, pero tendrá que hacerlo consciente y proactivamente. Si deja que las cosas sucedan con naturalidad, siempre se verá enredado/a en conversaciones difíciles. Si establece límites y decide cuándo y dónde entablar batalla con una persona difícil, puede controlar la mayor parte del caos. El único truco es no dar el brazo a torcer y mantener los límites en su lugar cuando la persona intente cruzarlos, lo cual hará.

En resumen

Hay mucho tipos diferentes de relaciones tóxicas en el lugar de trabajo. Cuando se vea enredado/a en una, vale la pena evaluar la situación con detenimiento y desarrollar un curso de acción que ponga a salvo su cordura y mejore su carrera.

Por favor, comparta sus ideas en la sección de comentarios que se encuentra más abajo, ya que aprendo de usted tanto como usted lo hace de mi.

Espero sus comentarios!

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