¿Y si no lo sé hacer?

Tomar decisiones difíciles en el trabajo suele generar tanto estrés como tratar de coordinar una reunión con amigos en una sola cadena de correos. Hay tantos mensajes (contradictorios) sobre cómo ser mejor profesional!!.

“Sea proactivo/a”, pero también “sea medido/a”.

“Tome la iniciativa”, pero también “colabore”.

“Solo resuelva el problema”, pero también “sepa lo que no sabe”.

No es de extrañar que, a veces, no sepamos si debemos seguir adelante solos o pedir ayuda. Por suerte, puedo ofrecerle algunas pautas que puede seguir para saber cuándo debe arreglárselas sola/a… y cuándo debe buscar apoyo.

1. Si es capaz, pero tiene miedo… ¡siga adelante!

¡Aproveche estos momentos! Una pequeña dosis de miedo lo/la mantiene motivado/a y lo/la ayuda a aprender. Si le asignan una tarea o responsabilidad que ampliará sus capacidades, pero tiene escasa idea de cómo llevarla a cabo, acéptela!.

¿Es un redactor/a publicitario/a de páginas web y le dan la oportunidad de crear su primera landing page? Acéptela y aprenda sobre conversiones, llamadas a la acción y demás. ¿Es un administrativo que ha participado de varios eventos corporativos y ahora le piden que se encargue de organizar uno? Diga que sí y agregue “habilidades de organización de eventos” a su currículum.

Le asignaron una tarea de la cual no está del todo seguro/a. ¿Se trata de algo que algunas personas hicieron antes? ¿Escribieron al respecto?

Si lo hicieron, investigue. Una tarea que parecía dificil para usted puede, de repente, volverse más clara después de pasar un tiempo mirando videos instructivos de YouTube y leer algunas publicaciones exhaustivas de blogs.

Antes de decirle a su jefe: “¡Pero nunca redacté un plan de negocios!”, busque en Google cómo hacerlo. Tenga en cuenta que, si su jefe le pide una nueva tarea es porque, probablemente, no hay otra persona en el equipo a quien pueda acudir y crea que es adecuada para usted. Por lo menos, averiguar sobre su nueva experiencia es un deber que tiene con usted. (Ventaja: Tener un nicho en el que es experto/a le agrega valor.)

2. No obstante, si no sabe cómo hacerlo, pida ayuda

Es un poco confuso porque acabo de decirle que, si duda de si algo está a su alcance o no, se supone que debe esforzarse y consultar recursos en línea. Y si cree que tal vez podría hacerlo, le pregunte a su jefe si puede recurrir a él o ella. Entonces, tómese tiempo para pensar cómo podría abordar esto y ver si leer un poco responderá sus inquietudes.

Si después de ese paso, debe participar del proyecto, pero necesita asesoramiento, ¡pida ayuda! Saque partido de las personas que lo/la rodean que llevaron a cabo proyectos similares antes. ¿Hay alguien en otro departamento que le puede orientar?.

Los desafíos profesionales, como proyectos que están un poco fuera de su zona de confort, pueden llevar a nuevas oportunidades y nuevos conocimientos. Si bien es cierto que no debe comprometerse con algo que no podrá llevar adelante, porque hay una pequeña laguna de habilidades (no haber hecho eso antes), desafíese a asumir la responsabilidad. Después de todo, esa es la manera de aprender.

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3. Si desconoce los parámetros del proyecto, pida ayuda

Si no comprende en absoluto lo que le piden que haga, siempre debe pedir aclaración. Es fácil sentir la tentación de proyectar independencia e idoneidad. Sin embargo, si dice “comprendo” y no tiene idea de lo que le encomendaron, todos terminarán sufriendo las consecuencias.

Ya sea que su jefe le haya dejado un memorándum enigmático o que la reunión con un cliente haya estado más llena de clichés que de comentarios claros, si no pide aclaración, sus esfuerzos defraudarán.

Por lo tanto, comuníquese. Trate de volver a repetir con calma lo que cree que oyó: “Lo que usted quiere decir es que debo extraer el nuevo conjunto de datos antes del próximo viernes, ¿verdad?”. Luego, deje que la otra persona lo/la corrija y le haga aclaraciones si es necesario.

4. Si los recursos abundan y puede ser autodidacta, ¡adelante!

Ahora bien, si el proyecto está del otro lado del espectro (es decir, sabe que pedir ayuda no será suficiente), sea honesto/a con usted mismo/misma y… con su jefe. Si le pidieron que escriba un código en Python y desconoce el lenguaje, no es la tarea correcta para usted. Entonces, en vez de aceptarla y planear pedir toneladas de ayuda, lo mejor es sugerir a otra persona con más experiencia… y preguntar si puede desempeñar un papel complementario o ayudar de otra forma.

5. Si solo usted puede concretar la tarea, ¡adelante!

“¡Soy el único/la única que puede efectuarla!” puede sonar como la clásica cantinela del mártir/la mártir de la oficina, pero, a veces, ¡es verdad! Podría ser literalmente la única persona de la oficina que puede realizar la tarea por la razón que fuera.

Estos casos se presentarán y, a veces, solo tiene que dejar de lado todos los consejos bienintencionados sobre pedir ayuda cuando está sobrecargado/a y aprender a delegar. Si acepta el proyecto porque sus compañeros están enfermos, atrapados en reuniones en la otra punta de la ciudad o algún cargo clave en su equipo quedó vacante y aún debe ocuparse, tendrá que ponerse a la altura de las circunstancias.

Hay dos cosas para considerar en esta situación. En primer lugar, si no hace nada, no habrá ninguna persona trabajando en la tarea… ¡y una siempre es mejor que ninguna! En segundo lugar, una vez que lleve a cabo con éxito el espectáculo del único/de la única de la oficina que puede realizar la tarea, no sea demasiado humilde. Merece reconocimiento por dar un paso adelante y agregar este proyecto a su lista. Asegúrese de que su jefe sepa que está haciendo más de lo necesario.

Al leerme, usted puede sentir que la nota está llena de “debe”. Debe desarrollar las habilidades correctas. Debe ser asertivo/a. Debe ser humilde. Debe comprometerse. Debe saber trabajar en equipo. Debe ser líder. Debe pedir ayuda. Debe tomar la iniciativa y realizar las tareas usted mismo/a. Confuso, verdad? Así lo expresan mis clientes en programas de coaching de carrera.

La verdad: No hay una única respuesta. Sin embargo, un poco de autoconocimiento y una gran dosis de sentido común, por lo general, le señalan la dirección correcta cuando dude de si seguir adelante solo/a o pedir ayuda.

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4 Comments

  • Reply
    GUSTAVO ADOLFO
    8 septiembre, 2016 at 10:51 am

    GRACIAS POR EL ARTICULO. INTERESANTE!!!

  • Reply
    Marce Duran
    19 julio, 2016 at 6:03 pm

    Excelente! todo 100% real.

  • Reply
    Gabriel
    19 julio, 2016 at 12:30 pm

    Hola Cristina, una vez mas el articulo parece dirigido a mi. Pero aun me resulta dificil encontrar la motivacion para salir adelante, ya son varios meses sin trabajo, un sinnumero de emails y postulaciones, pero nada se resuelve. Siempre falta algo o sobra mucho, es aveces desconcertante. tratare de tomar tus consejos. Gracias.

  • Reply
    maria nieves solsona
    19 julio, 2016 at 10:38 am

    Columna muy estimulante, como siempre la voluntad (motivación) muchas veces tiene primacía sobre la inteligencia…
    Hay que tener estos consejos presentes

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